HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO
Veamos como Jesús
inclusive padeciendo, después de haber pasado sufrimientos (golpes,
humillaciones, maltratos, rechazos) aun en su corazón cabe espacio y hay un
lugar para el perdón. Dejando muy en claro la gran misericordia y el gran amor
con el que vivía su PASIÓN y sus sufrimientos. Esta es la palabra de la SALVACIÓN.
El paraíso es el reino estar con el al lado de nuestro padre celestial estar en su gloria en lo mas grande en la eterna alegría y gozo a donde el señor quiere que todos lleguemos.
El paraíso del que
Jesús habla hace referencia a lugar donde el hombre estaba establecido y que
por el pecado fue expulsado, ahora Jesús empieza a obrar la salvación en el
hombre y que afortunado es este Ladrón que reconoce a buena hora a Jesús
haciéndose participe de la Salvación concedida por ÉL. El paraíso es el lugar
donde se encuentra Jesús sentado a la Diestra del Padre y del que nos hace
participes a todos nosotros a través de su pasión muerte y resurrección en la Salvación de nuestras almas. Este ladrón reconoció a Jesús, cuando observo la
paz y la tranquilidad a pesar del dolor y el sufrimiento, como no sentirse
seguro cuando se tenia una imagen que trasmitía paz
El ladrón tiene un momento de meditación llegar al interior de su alma y con un corazón contrito le dice acuérdate de mí en tu reino después de haberlo insultado de haberle reclamado a Jesús , este ladrón logra un momento de su fe y lo reconoce como rey y en ese momento de su poca fe o mucha fe lograra su salvación porque Jesús en su agonía y en su dolor seguía cumpliendo con su misión y le dice hoy estarás conmigo en el paraíso.
A buena hora el Ladrón reconoce
a Jesús como el Mesías, como el Salvador y como el hijo de Dios, cuando le pide
que se acuerde de él en su reino, está reconociendo que Jesús realmente es hijo
de Dios y que solo en este reino podrá tener la eternidad.
Ahora asemejemos esta palabra a nuestro diario vivir cuantas veces somos como el ladrón maltratamos e insultamos a Jesús con nuestras obras y a pesar que sabemos y reconocemos que Jesús es nuestro salvador y rey y sea entregado en la cruz por nuestros pecados y así seguimos siendo esclavos de ellos y no aprovechamos los sacramentos y momentos que Jesús nos regala.
Para que se guié: Como es la
vida en el Seminario y en que se puede asemejar en la realidad de este ladrón que reconoce a buena hora a Jesús??
Nos asemejamos al ladrón cuando
no aceptamos nuestra realidad de pecado, nuestra realidad humana, nuestra
condición humana, y mucha mas cuando no aceptamos la condición FILIAL (Ser
hijos de Dios y hermanos de Jesucristo).
Tomemos entonces conciencia de
nuestra realidad y condición humana y a imagen del ladrón renovemos nuestra
condición FILIAL, acercándonos a un Jesús crucificado y padeciendo junto con el
los sufrimientos humanos, pero bajo la condición FILIAL (Ser hijos de DIOS)
disfrutemos del gozo de la salvación que nos trae JESÚS.
Será que siempre tenemos que esperar hasta nuestros últimos
momentos en los que no vemos otra salida y
por último como el ladrón le decimos
señor acuérdate de mí en tu reino y es probable y lo más seguro que si lo decimos
con fe y con un corazón contrito y humillado
el señor nos abre
su reino y nos acepta con todo su gozo porque un hijo suyo sea salvado.
Aquí vemos como la parábola del
hijo prodigo se hace vida frente al judío, al Ladrón quien cree en Dios poder Judío y que regresa a sus brazos, el arrepentimiento es un elemento
fundamental en este momento tan profundo que pudo experimentar este ladrón que
al ver a Jesús en la Cruz, sin merecerlo ni siquiera logra experimentar un
arrepentimiento profundo que le permite reconocer a Jesús y mas que eso
arebatarle la salvación a Jesús.
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