jueves, 1 de noviembre de 2012

SEGUNDA PALABRA


HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO
Veamos como Jesús inclusive padeciendo, después de haber pasado sufrimientos (golpes, humillaciones, maltratos, rechazos) aun en su corazón cabe espacio y hay un lugar para el perdón. Dejando muy en claro la gran misericordia y el gran amor con el que vivía su PASIÓN y sus sufrimientos. Esta es la palabra de la SALVACIÓN.
El paraíso es el reino estar con el al lado de nuestro padre celestial estar en su gloria en lo mas grande en la eterna alegría y gozo a donde el señor quiere que todos lleguemos.
El paraíso del que Jesús habla hace referencia a lugar donde el hombre estaba establecido y que por el pecado fue expulsado, ahora Jesús empieza a obrar la salvación en el hombre y que afortunado es este Ladrón que reconoce a buena hora a Jesús haciéndose participe de la Salvación concedida por ÉL. El paraíso es el lugar donde se encuentra Jesús sentado a la Diestra del Padre y del que nos hace participes a todos nosotros a través de su pasión muerte y resurrección en la Salvación de nuestras almas. Este ladrón reconoció a Jesús, cuando observo la paz y la tranquilidad a pesar del dolor y el sufrimiento, como no sentirse seguro cuando se tenia una imagen que trasmitía paz
El ladrón tiene un momento de meditación llegar al interior de su alma y con un corazón contrito le dice acuérdate de mí en tu reino después de haberlo insultado de haberle reclamado a Jesús , este ladrón logra un momento de su fe y lo reconoce como rey  y en ese momento de su poca fe o mucha fe lograra su salvación porque Jesús en su agonía y en su dolor seguía cumpliendo con su misión y le dice hoy estarás conmigo en el paraíso. 
A buena hora el Ladrón reconoce a Jesús como el Mesías, como el Salvador y como el hijo de Dios, cuando le pide que se acuerde de él en su reino, está reconociendo que Jesús realmente es hijo de Dios y que solo en este reino podrá tener la eternidad.
Ahora asemejemos esta palabra a nuestro diario vivir cuantas veces somos como el ladrón maltratamos e insultamos a Jesús con nuestras obras y a pesar que sabemos y reconocemos que Jesús es nuestro salvador y rey y sea entregado en la cruz por nuestros pecados y así seguimos siendo esclavos de ellos y no aprovechamos los sacramentos y momentos que Jesús nos regala.
Para que se guié: Como es la vida en el Seminario y en que se puede asemejar en la realidad de este ladrón que reconoce a buena hora a Jesús??
Nos asemejamos al ladrón cuando no aceptamos nuestra realidad de pecado, nuestra realidad humana, nuestra condición humana, y mucha mas cuando no aceptamos la condición FILIAL (Ser hijos de Dios y hermanos de Jesucristo).
Tomemos entonces conciencia de nuestra realidad y condición humana y a imagen del ladrón renovemos nuestra condición FILIAL, acercándonos a un Jesús crucificado y padeciendo junto con el los sufrimientos humanos, pero bajo la condición FILIAL (Ser hijos de DIOS) disfrutemos del gozo de la salvación que nos trae JESÚS.
Será que siempre tenemos que esperar hasta nuestros últimos momentos  en los que no vemos otra salida y por último como el  ladrón le decimos señor acuérdate de mí en tu reino y es probable y lo más seguro que si lo decimos con fe y con un corazón contrito y humillado  el señor  nos  abre  su reino y nos acepta con todo su gozo porque un hijo suyo sea salvado.
Aquí vemos como la parábola del hijo prodigo se hace vida frente al judío, al Ladrón  quien cree en Dios poder Judío y que regresa a sus brazos, el arrepentimiento es un elemento fundamental en este momento tan profundo que pudo experimentar este ladrón que al ver a Jesús en la Cruz, sin merecerlo ni siquiera logra experimentar un arrepentimiento profundo que le permite reconocer a Jesús y mas que eso arebatarle la salvación a Jesús.






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