jueves, 1 de noviembre de 2012

LA FAMILIA


LA FAMILIA
El principio interior, la fuerza permanente y la meta última de tal cometido es el amor: así como sin el amor la familia no es una comunidad de personas, así también sin el amor la familia no puede vivir, crecer y perfeccionarse como comunidad de personas, el hombre no puede vivir sin amor (Juan Pablo II)  nosotros como misioneros y discípulos de Cristo estamos llamados a acrecentar el amor familiar ya sabemos que el amor es fundamental para el ser humano y la familia debe ser la fuente de donde emane esa fuente abundante del amor por la gracia de Dios en el matrimonio. Es muy gratificante  lograr ver esta gran riqueza  que hay en este continente Latinoamericano y del Caribe donde todo comenzó des de las etnias originarias y la llegado de los españoles a América de ella ha brotado una rica cultura cristiana que ha influido fuertemente en las familias latinoamericanas vemos familias bien constituidas por un matrimonio e hijos, familias fieles a Dios por ello se observa una gran piedad popular en las que se destacan la devoción a la virgen María y a los santos, familias emprendedoras y trabajadoras por ello se logra observar una rica cultura como el arte la música, literatura y tradiciones, en Latinoamérica y el Caribe se observa una trayectoria e historia muy antiquísima y diversidad de culturas y lenguas pero todo esto ha ido contribuyendo a  una traición religiosa y a una fe fuerte que se logra reflejar en todas las familias latinoamericanas y se sigue trasmitiendo por la tradición de este hermoso continente. La familia se convierte en la primera edificante de la iglesia y también en la  primera en introducir a los hijos a esa gran familia de Dios que es la iglesia católica.
Sin embargo, en la actualidad sufre situaciones adversas. La familia está siendo muy maltratado por leyes y disposiciones gubernamentales que son injustas atacando la vida, como el aborto los anticonceptivos, la eutanasia otros problemas que encontramos que atacan la familia son los diversos flujos migratorios internos y externos, la pobreza, por la inestabilidad social, las legislaciones civiles contra el matrimonio, el machismo, la violencia intrafamiliar, los divorcios y  entre otros.
La familia como hemos dicho está constituida por un varón y una mujer, la antropología resalta la igual dignidad entre el varón y la mujer, en razón de ser creados a imagen y semejanza de Dios. Para conocer un poco más la familia es importante en detenernos a mirar el rol de la  mujer y del varón en la familia. La mujer  en un  periodo de la historia estuvo rebajada su dignidad y sometida al machismo del varón  pero luego de muchos siglos se ha entendido su gran valor, a ello ha  contribuido la aparición de grandes mujeres que han trasformado la sociedad y han elevado esa dignidad, ahora se entiende la importancia de la mujer sobre todo en el campo familiar, porque junto al varón es corresponsable con el presente y el futuro de nuestra sociedad ya que la mujer y el varón suman esfuerzos y se complementan “Urge valorar la maternidad como misión excelente de las mujeres” . Las mujeres tienen la misma dignidad que el varón por lo tanto nosotros como discípulos y misioneros y como defensores de la familia y la vida, debemos esforzarnos  por ayudar a que los pueblos latinoamericanos a tomar conciencia del valor de la mujer en el continente y lograr ir rebajando el machismo y   así respetar la dignidad tan merecida de las mujeres latinoamericanas y del Caribe.
Luego de hablar de la mujer nos vamos a centrar en el varón, el varón esta llamado construir la sociedad a la generación de la cultura y la realización de la historia, el varón está íntimamente llamado a la formación de una familia para lograr su realización como ser humano. Pero ahora vemos como en Latinoamérica  muchos de ellos están abandonando su fe católica y además el varón puede caer muy fácil en las tentaciones que se ofrecen que son la violencia, infidelidad, abuso de poder, drogadicción, alcoholismo, machismo, corrupción, y abandono de su papel de padre. En conclusión observamos como el varón en Latinoamérica, también está afectado y necesita que Cristo que es la luz llegue e ilumine su vida. Por eso debemos buscar nosotros como discípulos y misioneros de Cristo, acciones prontas con la luz del Espíritu Santo para ayudar a contrarrestar las dificultades y las corrientes que quieren acabar a la familia.
Otros temas fundamentales para tratar son los niños, los jóvenes y los ancianos que ocupan un lugar en nuestras familias y a veces no son lo suficientemente valorados. La niñez hoy en la iglesia y en la familia está destinada a una acción prioritaria  por la vulnerabilidad ala que esta expuesta. Los problemas que encontramos en nuestros pueblos latinoamericanos son el abuso sexual, los niños de la calle, niños trabajadores, niños huérfanos, entre otros por ello nosotros como discípulos y misioneros debemos tomar cartas en el asunto y ayudar a nuestra niñez.
La etapa de la adolescencia es una etapa de una búsqueda constante de su propia identidad, en esta edad, fácilmente pueden ser víctimas de falsos lideres constituyendo pandillas además los jóvenes constituyen la gran mayoría de la población de América latina son el presente y el futuro de la iglesia y además la crisis por la que atraviesa la familia hoy en día, les produce profundas carencias afectivas y conflictos emocionales. Por eso debemos buscar alternativas que ayudan a que los jóvenes encuentren su identidad y dejen a un lado todo lo que el mundo le ofrece ya que los jóvenes tienen la capacidad para oponerse a esos falsos espejismos, pero necesitan el apoyo de cada uno de nosotros principalmente de la iglesia y la familia.
Y para terminar encontramos los ancianos de nuestros pueblos latinoamericanos,  nos dice que el futuro de nuestros pueblos esta con los niños y los ancianos, es claro ver que muchos de nuestros ancianos han desgastado su vida por el bien de su familia y su comunidad pero ahora en la actualidad estos ancianos se consideran una carga, un peso difícil de llevar para muchas de sus familias y son olvidados y descuidados, nosotros como discípulos y misioneros estamos en deuda con estos ancianos que han aportado y siguen aportando su sabiduría y su enseñanza, muchos de ellos son grandes discípulos y misioneros, nuestra tarea es hacer respetar y promover acciones justas y solidarias en favor de ellos en nuestra sociedad.
“La familia don y compromiso, esperanza de la humanidad” (Juan Pablo II) partiendo de este enunciado podemos ver como la familia no debe ser una carga para nosotros, más bien es un don dado por Dios para nuestra santificación y nuestro compromiso debe ser siempre fiel y desinteresado, nos debe mover el amor para cuidarlos, más que el deber y además debemos comprender que en las familias latinoamericanas y del mundo entero está el futuro de nuestra sociedad.
La importancia de la familia en el presente es fundamental y además como ya lo hemos dicho los pueblos latinoamericanos y del Caribe consideran a la familia como un tesoro invaluable. Viendo todas las realidades de la familia, su gran valor, su parecido con la Santísima Trinidad, su misión como primera escuela de fe y también llamada la iglesia doméstica. Pero por otro lado viendo las realidades que la quieren subyugarla a la nada y al desprecio como son la ideología de género, los divorcios, el aborto, la eutanasia y podemos seguir hablando muchos temas que lastiman nuestras familias y aun mas nuestra amada iglesia católica que es la gran familia universal. Pero si cada uno no toma esa conciencia de protegerla, defenderla, amarla no lograres ayudarla y además permitiremos abusos más grandes contra ella. Tal vez unos me dirán, hay temas más importantes que se hablaron en la conferencia general en Aparecida tales como la globalización, el don de la fe de nuestro continente, la iglesia universal, discípulos y misioneros, etc. Pero yo decidí tomar el tema de la familia porque considero que la familia está siendo muy atacada en la actualidad y necesita una manito y acompañados por la gracia de Dios lograremos triunfos muy valiosos en defensa de la familia y la vida. Por ello yo invito a todos los discípulos y misioneros a luchar por las familias de nuestro amado continente latinoamericano, y además por cada una de nuestras familias particulares, para alcanzar la meta de familias evangelizadas y evangelizadoras, familias que se conviertan en discípulas y misioneras y lleven la buena nueva del evangelio a sus hijos, en el lugar de trabajo y a sus pueblos de residencia y porque no al mundo entero. Ya para concluir doy gracias a Dios por permitirnos vivir en comunidad y así ir aprendiendo la necesidad que tenemos de los demás para nuestra salvación y además nos prepara y nos ayuda a aceptar el amor que le tenemos a nuestras familias, porque el mismo Dios en la persona de Jesús no quiso quedarse sin una familia y vino por medio de la Virgen maría, el pudiendo venir de una forma diferente para nuestra salvación,   viene de una forma sencilla, humilde y realza la familia como patrimonio de la humanidad.

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